miércoles, 1 de julio de 2015

Gofrado con matriz metálica

Trabajo de taller de Grabado III - Verónica Prieto
Chapa de aluminio grabada con sulfato de cobre y cloruro de sodio.

El gofrado produce una estampa en la que se obtienen diferentes relieves impresos sin tinta,  la imagen se visualiza por la diferencia entre los niveles de profundidad que posee la matriz, y las sombras que se generan sobre el papel.

Procedimiento:

Para elaborar un gofrado, se prepara la plancha de la misma forma que para realizar un aguafuerte. Se pule, se barniza, se protege la parte posterior y se traslada el boceto espejado.
Pueden dejarse descubiertas desde el comienzo (sin pintar con barniz) las zonas del diseño que tendrán las mordidas más profundas. Hay que tener en cuenta que los tiempos de exposición al mordiente son prolongados, y que según la superficie expuesta puede ser necesario renovar el mordiente en algún momento si notamos que éste parece agotado. (El sulfato salino va perdiendo su color a medida que progresa el grabado, y se produce gran cantidad de borra).
Si se desea acelerar el proceso, se puede preparar un mordiente más concentrado, teniendo en cuenta las proporciones de aguafuerte pero diluyéndolo en un litro de agua.

Para aluminio y zinc:
100 grs. de sulfato de cobre + 25 grs. de cloruro de sodio + 1 litro de agua
Para hierro:
250 grs de sulfato de cobre + 250 grs. de cloruro de sodio + 1 litro de agua

Este mordiente más concentrado debe ser vertido en una cubeta que permita que la chapa elegida quede bien cubierta (unos 5 centímetros por encima de la plancha). Si el mordiente es escaso, se agotará más rápidamente.    
Pueden realizarse varios niveles de profundidad, para diferenciar las diferentes zonas de la imagen. Se asignará un tiempo de gofrado para cada nivel, comenzando con una hora aproximadamente.
Se revisará periódicamente la plancha, barriendo la borra generada y observando que no se produzcan picaduras en las partes cubiertas por el barniz. Si se nota que el mordiente está atacando zonas que deben mantenerse protegidas, se retira la plancha, se enjuaga muy bien y se seca. Luego se procede a retocar con pintura asfáltica la zona deteriorada.
Logrado el primer tiempo de exposición se continúa descubriendo el segundo nivel, luego el tercero y así sucesivamente, como en el proceso de aguafuerte.
Es importante controlar los bordes y la cubierta protectora posterior para que la chapa no se debilite y los bordes se mantengan bien definidos.

Se observarán los diversos planos gofrados y una vez concluida la mordida, se limpiará cuidadosamente la plancha para proceder a su estampación. Si fuera necesario se frota con cepillo de dientes para eliminar todo resto de mordiente, hasta que quede perfectamente limpia.

Estampación:
Como la estampa gofrada no posee tinta, es imprescindible realizar unas pruebas con papeles de menor calidad para verificar que no haya ningún resto de pintura asfáltica ni de mordiente. Se humedece el papel, se seca con toalla sin dejar zonas con charcos o brillo, y se procede a imprimir con la prensa bien ajustada.
La calidad del papel empleado y su humectación influye notablemente en el resultado de la estampa. Si el papel es rígido y no está bien humectado la definición de los diferentes niveles y detalles de la matriz pueden no refistrarse adecuadamente. Los papeles más adecuados son los especiales para impresión calcográfica, el Canson Edition da buen resultado sin ser muy costoso, también se pueden emplear papeles de acuarela prolongando el tiempo de humectación para favorecer la flexibilidad de las fibras al momento de imprimir.



Alternativas de estampación:

Si bien el gofrado no se entinta, pueden utilizarse las planchas así elaboradas para realizar estampas en color. Para ello se procede a entintar primeramente los niveles más profundos, limpiando luego con tarlatán, como un aguafuerte. Pueden utilizarse varios colores entintando a la poupé (muñeca de tarlatán) o con pinceles duros. Luego se prepara otra tinta, de color contrastante según la paleta seleccionada y se procede a entintar el relieve pasando la tinta con rodillo como en una xilografía. En cada tinta preparada es conveniente trabajar con diferente viscosidad (variando la cantidad de aceite de lino agregada) para evitar que los colores se mezclen entre si durante el proceso.
El método ideado por W. Hayter en su Atelier 17 en París, consiste en trabajar no sólo con tintas de diferente viscosidad, sino también con rodillos de diferente dureza y gran tamaño, para poder entintar la plancha en una sola pasada. Dada la dificultad para conseguir este tipo de rodillos y su alto costo, nuestra experiencia en el taller con este procedimiento es limitada.