miércoles, 18 de septiembre de 2013

Método reductivo o taco perdido

Noelia Taganone 

Este es un método de trabajo xilográfico para obtener estampas en varios colores. Consiste en ir tallando un solo taco en varias fases, imprimiendo cada una en un color diferente y reduciendo luego la superficie en relieve, hasta que se elimine casi por completo.
Se parte de un boceto previo en varios colores, separados claramente en zonas o planos.
El primer paso consiste en imprimir el taco ciego (sin incisiones) o con las zonas que deben permanecer blancas en la estampa final. Por lo general se comienza estampando con tintes de valores altos, que serán los que hacen las veces de fondos y poseen mayor superficie entintada.
Se debe tener en cuenta que será necesario establecer una cierta cantidad de estampas de reserva de cada uno de los estados, ya que no será posible reimprimir luego. Si la tirada será de 10 estampas, es conveniente imprimir unas 20, para prevenir futuros errores de registro.
Una vez que se imprime el primer estado, se continúa tallando el 2°, que tendrá una  porción de superficie más reducida. Se estampa el 2° estado sobre el primero cuidando de hacer coincidir exactamente el registro, de manera que las formas se ajusten en sus contornos.
Se continúa tallando y estampando un color sobre otro hasta completar el diseño.
Hay que tener en cuenta que cada sobreimpresión cargará más tinta sobre las anteriores y que si se utilizan tintas gráficas demasiadas capas causan problemas, por lo que es aconsejable reducir la cantidad de colores a 4 o 5 planos.

Preparación del boceto guía:
Para establecer los diversos pasos en  la imagen a trabajar es conveniente utilizar papel de calcar. Se hace el boceto previo y luego con capas superpuestas de papel de calcar se establecen las zonas que se tallarán en cada instancia, desde la que posee más superficie en relieve y menos entalla, hasta la que tiene muy poca superficie y grandes planos despejados.

Más trabajos de alumnos:
 Liliana Mansilla

 Joana Zaghis

 Bruno Zumbo


 Marlén Oddone

Emanuel Ramallo

Videos relacionados:

https://youtu.be/NBsk06rX7dk


miércoles, 11 de septiembre de 2013

MANERA NEGRA O MEZZOTINTA

En 1642 el artista Ludwig von Siegen ideó una forma de trabajo sobre el metal para obtener delicados claroscuros, graneando la plancha con una herramienta dentada (graneador o berceau) para crear una trama de miles de pequeños puntitos.


Plancha de cobre la artista Débora Chapman, herramientas y difusor de luz.


Estampa de Débora Chapman

La manera negra o mezzotinta es una técnica en la que se trabaja desde el negro pleno hacia la luz, inversamente a otros procesos. Para obtener un negro profundo es necesario granear cuidadosamente la plancha metálica utilizando un graneador o berceau, en diferentes sentidos hasta obtener una impresión en negro intenso.


Se trabaja luego con bolillos, ruletas y rascadores, para aplanar la textura y producir gradualmente zonas iluminadas con diversas intensidades, desde la sombra a la luz.

ALTERNATIVAS DE TRABAJO PARA EL AULA:

1- Rayado:

En nuestro país es difícil conseguir estas herramientas específicas, y su costo es muy elevado para los estudiantes, por lo que se proponen alternativas más accesibles para experimentar con un trabajo similar en cuanto al proceso técnico.

El rayado de la plancha puede realizarse con alguna herramienta bien afilada capaz de dejar incisiones parejas y de cierta profundidad, que pueda controlarse adecuadamente.

Plancha de hierro rayada con escofina
8 graneados superpuestos
 en sentido horizontal, vertical y diagonal cruzado

El rayado no es tan delicado como el que se obtiene con el graneador


Pero la estampación es satisfactoria, ya que se logra un negro profundo y parejo.

2- Aguatinta a negro:

Una alternativa para reemplazar el uso del graneador en la realización de la matriz es el uso de un mordiente para lograr el negro profundo, punto de partida de esta técnica. Básicamente se trata de realizar una secuencia de aguatintas intensas para llegar al negro pleno.
El resultado es similar a la manera negra pero el procedimiento específico es una aguatinta bruñida.
Si se trabaja con planchas de cobre o bronce se utilizará el percloruro de hierro al 50%, si se usan chapas de hierro o aluminio se preparará el mordiente con sulfato de cobre y cloruro de sodio en las proporciones especificadas para el aguafuerte.

PROCEDIMIENTO:

1-   Cortar la chapa del tamaño deseado y quitar los rebordes de ambas caras con una lima. Elegir el lado con menos rayones y pulir la plancha con lija al agua mojada (Siempre en la misma dirección), comenzando con Nº 360 o 400, pasando luego a 600 y finalmente a 1000. Terminar de espejarla con pasta de pulir.
2-   Lijar el reverso con lija 360 o 400.
3-   Limar los bordes de toda la plancha, generando un bisel y lijarlo suavemente luego. 
4-   Desengrasar la chapa utilizando Cif, Odex, detergente o alcohol. No volver a tocar el frente de la plancha con los dedos para evitar marcas de gratitud.
5-   Si bien el aluminio y el hierro trabajados con solución de sulfato de cobre y cloruro de sodio generan agarre y una aguatinta natural por la reacción química, para controlar mejor la mordida es conveniente realizar un pulverizado de la chapa. Resinar la chapa utilizando la caja resinadora, o de forma manual con un recipiente de boca ancha lleno de resina molida fina, cubierto con un textil de trama abierta (puede ser liencillo fino, tul plegado en 4 o 5 capas superpuestas, media de lycra, etc). Si el resinado es manual se deberá observar que quede cubierta uniformemente. Inmediatamente, teniendo mucho cuidado de no tocar el polvillo depositado sobre la plancha,se fija la resina con calor (si es fuego directo hay que mover suavemente la plancha calentándola hasta que se derrita la resina sin que se queme). Como sustituto de la resina colofonia se puede utilizar esmalte sintético en aerosol, pulverizado desde unos 30 o 40 cm. de distancia, en forma pareja, dentro de una caja grande de cartón para evitar la dispersión de microgotas. Es conveniente realizar esta operación en un ambiente bien ventilado y utilizar barbijo para no aspirarlas.
6-   Se sumerge la plancha en el mordiente entre 10 y 15 minutos, controlando que no se desprenda el pulverizado, teniendo en cuenta que si el mordiente es nuevo atacará la chapa con más velocidad y pronto se observará un depósito de borra sobre toda la superficie.
7-   Cumplido ese tiempo se retira la chapa, se enjuaga para quitar todo el resto de borra, y se seca. Luego se quita la resina o el aerosol con alcohol limpiando perfectamente todos los restos de resina o pintura. 
8-   Se vuelve a resinar o pulverizar y se muerde la chapa completa por segunda vez, otros 10 o 15 minutos.
9-   Se enjuaga, seca y se quita la resina o aerosol. Se observará una superficie de agarre sobre toda la plancha.
10- Se entinta la plancha para obtener una prueba de estado. La estampa debe dar un negro profundo y uniforme.
11- Si no se obtuvo un negro profundo, se vuelven a repetir los pasos 8, 9 y 10. La limpieza completa y reinicio del proceso tienen como intención generar graneados aleatorios para una mejor retención de la tinta gráfica.
12- Una vez obtenido el fondo negro, se transfiere el boceto con carbónico y se comenzará a trabajar con un bruñidor o bolillo pequeño de acero, haciendo presión sobre la textura obtenida para aplanar el grano y generar luces, o un raspador para barrer y cortar el graneado. Hay que tener en cuenta que en esta técnica no se debe pretender llegar al máximo de luminosidad de una sola vez, sino que se irán estableciendo los diferentes valores en un trabajo sucesivo y cuidadoso desde las sombras más profundas. Tampoco hay que marcar los contornos del dibujo, sino establecer las zonas de luz y sus pasajes. Si el bruñidor o bolillo tiene un extremo pequeño será posible obtener detalles más finos. Para zonas amplias de luz se puede utilizar un bolillo o bruñidor de mayor tamaño.
13- Se comenzarán a observar zonas con brillo que corresponden a las partes trabajadas de la plancha. En cualquier momento del proceso se puede hacer una prueba de estado para visualizar claramente los avances.
14- Una vez logrado el claroscuro deseado se biselan perfectamente los bordes y se hace la edición.


TRABAJOS DE ALUMNOS:


Rocío Heinrich

Plancha de hierro mordida con Sulfato de cobre salino y trabajada con bruñidor



Fernanda Torres

Plancha de hierro perforada y atacada con oxidación natural,
mordida con sulfato salino y trabajada con bruñidor.


Paula Lingua
Plancha de hierro grabada con aguatinta a negro y bruñida.

http://mezotinta.blogspot.com.ar/

http://tecnicasdegrabado.es/2009/la-manera-negra


lunes, 2 de septiembre de 2013

Técnica de aguatinta



- El término “Aguatinta” hace referencia a la acción de corroer superficies con ácido en una plancha de metal. El aguatinta es una técnica de huecograbado en la que se graba una textura irregular que permite crear áreas de valores con pasajes y contrastes. Es un procedimiento indirecto (químico), el ácido corroe superficies, a diferencia del grabado al aguafuerte en donde el ácido actúa sobre líneas de dibujo.
Esta técnica puede utilizarse sola, para obtener una imagen sin líneas, pero con contraste de diferentes planos de valor y/o pasajes,  o combinada con aguafuerte de línea que se realizará previamente para definir el diseño de la imagen.
- La plancha matriz se recubre con polvo de resina 
colofonia resistente al ácido que luego se funde cuidadosamente. Cada diminuto punto de resina impide que el ácido toque la plancha. Existen muchas formas de depositar la resina sobre la plancha: manualmente, con medias, etc., pero la más exacta es la caja resinadora. 
La resina puede reemplazarse utilizando lacas o barnices en aerosol.

- La creación de áreas tonales se logra haciendo reservas con barniz protector (resistente al ácido) y sumergiendo la plancha en el mordiente de acuerdo al valor que se quiere obtener. La escala de valores dependerá de la imagen y la cantidad de grises que se deseen:  Por ejemplo: 3 min, 5 min, 10 min, 15 min, 30 min, 60 min, 90 min. Hay que tener en cuenta que para obtener una diferencia notoria entre los valores más bajos habrá que utilizar más tiempo de exposición al mordiente, en intervalos mayores.

(La resina o laca puede renovarse durante este proceso, es recomendable el uso de un cuenta hilos para analizar su estado).

Esta técnica también puede re-trabajarse, para obtener pasajes o zonas de mayor luminosidad. Para ello se utiliza un bolillo de acero humectado con aceite de lino (para reducir la fricción) con el cual se aplanará cuidadosamente la textura de la zona deseada, bruñendo la superficie. En ese caso se la suele llamar aguatinta bruñida.



TRABAJOS DE ALUMNOS:
Luciana Sanz
Matriz de aluminio trabajada con sulfato salino



Rocío Heinrich
Matriz de hierro trabajada con sulfato salino


Nancy Baiz
Matriz de aluminio trabajada con mordiente salino
y punta seca.

Andrea Brito
Matriz de hierro trabajada con sulfato salino

Ma. Victoria Gamaleri
Aguatinta estampada sobre un monotipo.


PROCEDIMIENTO:

Preparar la plancha matriz:

1-   Cortar la plancha del tamaño deseado y quitar los rebordes de ambas caras con una lima. Elegir el lado con menos rayones y pulir con lija al agua (Siempre en la misma dirección), comenzando con Nº 360 o 400, pasando luego a 600 y finalmente a 1000. Terminar de espejarla con limpiador cremoso, enjuagar y secar.
2-   Lijar el reverso con lija 360 o 400.
3-   Limar los bordes de toda la plancha, generando un bisel y lijarlo suavemente luego. 
4-   Desengrasar la plancha con un trapo limpio y  alcohol. No volver a tocar el frente de la plancha con los dedos para evitar marcas de gratitud.

OPCIONES: 

Con aguafuerte:

5-  Si se desea realizar un aguafuerte de línea. Ver: http://unodostresgrabando.blogspot.com/2013/05/aguafuerte.html
6-  Hacer una prueba de estado para verificar el diseño y continuar con el paso 7.

Sin aguafuerte:

Si no se desea hacer aguafuerte, se procede directamente a resinar la plancha ya pulida.

7-  Resinar la chapa utilizando la caja resinadora

Se acciona la palanca de la caja resinadora varias veces,
con movimientos rápidos para agitar el polvo de resina.



 Se coloca con cuidado la plancha en la rejilla.

Se deja reposar 1 o 2 minutos y luego se extrae la plancha.

 Si no se dispone de caja resinadora, puede hacerse de forma manual, con un recipiente de boca ancha lleno de resina molida fina, cubierto con un textil de trama abierta (puede ser liencillo fino, tul plegado en 4 o 5 capas superpuestas, media de lycra, etc). Se deberá observar que la plancha quede cubierta uniformemente.


      Inmediatamente, teniendo mucho cuidado de no tocar el polvillo depositado sobre la matriz, se coloca sobre el soporte para calentar y se fija la resina con calor (hay que mover suavemente la plancha calentándola hasta los bordes hasta que se derrita la resina).


    A medida que la resina se calienta, se derrite y se fija adquiriendo transparencia
La superficie de la plancha se vuelve brillante, como se observa en la imagen.
 

 

      Como sustituto de la resina colofonia se puede utilizar laca o esmalte sintético en aerosol, pulverizado desde unos 30 o 40 cm. de distancia, en forma pareja. Para evitar la dispersión del aerosol en el entorno y no manchar, se puede colocar la plancha dentro de una caja grande de cartón, apoyada en sentido vertical contra el fondo.

8- Se protege el reverso de la plancha con Contac o cinta adhesiva y se cubren los bordes con pintura asfáltica o barniz al alcohol.



9-  Si se decidió no realizar aguafuerte previo, se traslada el diseño con carbónico sobre la plancha resinada, teniendo en cuenta la inversión de la imagen en espejo.


10-  Se establece una tabla de tiempos de inmersión, correspondiente a los diferentes valores de la imagen. Los tiempos de inmersión se trabajarán desde los valores más altos a los más bajos. Como sugerencia, si se realizan 3 valores, se puede comenzar por 5 minutos para el valor alto, 10 minutos más para el valor medio y 15 minutos más para el valor más bajo. De tal manera se sumarán en total 30 minutos.
 11- Se protegen con pintura asfáltica las áreas correspondientes al blanco (valor de máxima luminosidad)
12- Se sumerge la plancha en el mordiente el primer tiempo, que corresponde al valor más alto. Tiempos aproximados: entre 3 y 7 minutos.
13- Se enjuaga quitando suavemente los restos de borra y se seca la matriz. 
14- Se barnizan las áreas correspondientes al valor alto, protegiéndolas de la acción del mordiente. 
     Se vuelve a sumergir para obtener el valor medio, entre 8 y 12 minutos.

 


15- Se enjuaga, seca y se barnizan las áreas correspondientes al valor medio. Se sumerge la plancha para obtener el valor más bajo. Entre 13 y 20 minutos más aproximadamente.

Las zonas expuestas al mordiente se cubren de óxido 
que es necesario lavar antes de continuar trabajando.

16- Una vez terminada la plancha se limpia la pintura asfáltica con removedor en gel, o trementina en un sitio bien ventilado, luego se quita la resina o el aerosol con alcohol, y se realizan las pruebas de estado.

17- Si se desean realizar pasajes entre un valor y otro, se puede utilizar un crayón o lápiz graso (lápiz para vidrio o litográfico), teniendo en cuenta que las zonas sombreadas con dicho material serán las que permanecerán protegidas del mordiente y por lo tanto corresponderán a valores más altos, según la cobertura y empaste conseguido.


 

miércoles, 31 de julio de 2013

BOCENTANDO CREATIVAMENTE

Métodos de estimulación del pensamiento.


La Lista de Roukes

Es muy interesante conocer algún método que haga posible que una misma idea nos aporte otras visiones y significados posibles, de manera que la podamos mantener durante un tiempo prolongado con la tensión creativa suficiente como para poder elaborar diversas obras sin que se nos agoten aparentemente las propiedades semánticas y metafóricas del asunto elegido, sin que se nos bloquee el pensamiento y la capacidad imaginativa y se comiencen a realizar imágenes reiterativas y sin interés, ante lo que el estudiante desmotivado tiene la tendencia de cambiar de asunto con excesiva rapidez y con escasa profundización.
Se trata de métodos de estimulación que resultan muy eficaces una vez que el estudiante ha iniciado la elaboración de un determinado planteamiento. Por esta razón están también muy vinculados al apartado de los elementos de construcción que desarrollaremos a continuación, ya que estos métodos estimulan también la experimentación gráfica aplicada a lo que está en proceso de elaboración. Aumentan nuestra visión sobre el tratamiento, nuestra capacidad de tratar el tema y el lenguaje desde otros puntos de vista, abriendo el campo de actuación y de reflexión, potenciando unos significados u otros y constituyen un eficaz instrumento de análisis para el individuo durante el proceso creativo.
El método que consideramos más eficaz y viable para ser aplicado a nivel individual es el de N. Roukes, con su famosa lista de verbos que expresan ideas de cambio
Todos estos métodos provienen del campo del diseño gráfico, donde habitualmente el creador se enfrenta a tener que buscar varias opciones, significados y soluciones gráficas para un mismo tema o finalidad, donde luego el cliente selecciona el proyecto que considera más idóneo o eficaz para su producto. Su escasa difusión en el campo tradicional de las artes visuales yo creo que viene dada por la falsa creencia de que el artista es un ser eminentemente “inspirado”, que no necesita estimulaciones metodológicas porque es capaz de encontrar soluciones y salidas por obra y gracia de su genialidad, cualidad que algunos hasta consideran innata y por encima de cualquier proceso de aprendizaje y superación. Esta simplificación hace que habitualmente en nuestro campo nos encontremos a merced de una intuición y perspicacia mal preparada o poco entrenada o de limitado desarrollo, que con el paso de los años se puede o no ir enriqueciendo, dependiendo de la conciencia que se tenga de esta situación.
La Lista de Roukes plantea operaciones que podemos realizar con las ideas a través de un listado de verbos que expresan acciones con idea de cambio, facilitando el que se pueda deducir o descubrir algo que, si no es nuevo en términos objetivos, sí es al menos infrecuente para el individuo que experimenta. No son sino operaciones con las ideas que instintiva-intuitivamente algunas de ellas solemos aplicar en nuestra actividad, pero Roukes las sistematiza y las convierte en un accesible listado auxiliar, que cada uno en particular puede ampliar incluso, y que con el uso y la consulta habitual, convierte nuestra intuición en conocimiento comprendido, en operaciones con sentido, facilita el esfuerzo reflexivo y las deducciones y asociaciones se van convirtiendo en rápidas y automáticas, en actos reflejos, como el acto de pisar el embrague y cambiar de marcha al mismo tiempo, sin ser conscientes de ello pero conociendo su relación y su lógica.
La lista de Roukes facilita el que podamos agrandar las concepciones humanas comunes u obvias de las cosas, de las situaciones, de los temas, de las representaciones. Su mecanismo favorece y estimula la auténtica observación, esa contemplación gratuita que hace que nos sumamos en un interés profundo por observar el juego de sombras en un pavimento o la forma de nuestro teléfono. Nos induce a orientar la atención hacia unas cualidades de forma o unos aspectos de contenido que no son habituales, sino producto de una actitud mental. Aspectos que antes pasaban inadvertidos resultan sorprendentes al volver a examinarlos porque la nueva visión resulta extraña e insólita, y por tanto, atractiva.
De este modo podemos lograr a través de este método que una imagen familiar o un conjunto de imágenes conocidas tras su ejecución, resurjan como algo nuevo, conteniendo nueva significación para otros desenlaces de obras. En esa nueva visión, en ese momento, el artista se vuelve capaz de auténtica observación y reflexión, ya que, al estimular el interés mediante lo inusitado de la nueva visión, las imágenes se tornan más capaces de efecto. Encontrar el modo de llevarlo a cabo, de trasmitir y reflejar la nueva visión a través de las cualidades formales necesarias, se convierte en el desafío posterior y la acción creativa se alimenta con un propósito claro.
El artista orienta la atención de la imagen, le marca nuevas directrices y enfatiza la interpretación o significado simbólico que quiere trasmitir. En definitiva, este método ayuda a hacer conscientes los mecanismos que poseemos y potencia nuestra capacidad de asociación y relación con todo tipo de información que parta de nuestra imagen. Nos va enriqueciendo el “nivel cultural”, ese bagaje que según A. Moles consiste en la posesión en el repertorio de la memoria de un cierto tipo de asociaciones y referencias (1) Este nivel cultural, que no es otra cosa que la capacidad de un individuo para encontrar en cualquier actividad un sentido y significado, se hace imprescindible para el artista en su trabajo, y hay que cultivarlo y educarlo, ya que estamos tratando con una actividad eminentemente no científica, ni funcional, ni cuantificable, ni verificable objetivamente, y la mejor garantía que posee el artista del valor de su actividad viene a ser el sentido que él mismo le ponga, en función del proceso seguido y de los objetivos alcanzados.
Por tanto, en una fase de aprendizaje como es la del estudiante en Bellas Artes, me parece imprescindible dotarle de mecanismos a este nivel, y que comprenda la importancia que tienen para una posterior actividad en la soledad del taller a lo largo de toda una vida. Por otro lado, el aprendizaje basado en la asociación, la imaginación y en el valor de la metáfora, afianza al individuo en la idea de que la actividad artística debe ser ante todo una experiencia óptima y positiva, que exige grandes dosis de esfuerzo y concentración, que implica momentos de vértigo y duda, pero que es realmente gratificante y constructiva para quien tiene el privilegio de dedicarse a ella libremente. Forma al individuo para cualquier otra actividad que ejerza posteriormente, a la que aplicará los mismos principios, y con la que sabrá disfrutar y será capaz de trasmitir y valorar lo que lleva dentro.
En la metodología que exponemos en el programa del curso comentamos lo importante de una propuesta creativa inicial para comenzar a realizar imágenes a través de los procesos de grabado. Esta propuesta de una idea o problema inicial suele constituir un escollo importante para el alumno, pudiéndole llevar a un estancamiento de sus actitudes creativas. Para conseguir la desaparición de un posible bloqueo mental, o también para conseguir la emanación de nuevos pensamientos, se propone este método que vamos a llamar de “trituración de la idea”, ya que consiste en un entrenamiento de trituración de la idea que tenemos de las cosas corrientes, aplicándolas unos listados de verbos que expresan ideas de cambio, ideas de transformación o génesis de nuevos pensamientos.
La lista de Roukes nos propone los verbos más interesantes para esta emanación de nuevos pensamientos sobre un problema planteado y esta lista se puede aplicar desde el comienzo mismo de la generación de ideas. A continuación se incluye íntegramente el texto llamado “La lista de Roukes” para que se puedan comprender mejor los conceptos antes expuestos.

Publicación: 
N. Roukes - Desings Synectics. Creativity in Desing. Massachussets, USA, Davis Publications Inc. (1988)
N. Roukes  - Diseños Sinécticos. Creatividad en el Diseño.

Nicholas Roukes: Docente de arte por más de 40 años, nació y creció en San José, California y se graduó en la Universidad estatal de California (Fresno) y la Universidad de Stanford.
Es autor, artista, maestro y curador de exposiciones, muchas de las cuales se centran en varios aspectos del humor visual. Entre las últimas exposiciones que ha conceptualizado, juzgado y curado o asesorado se encuentra What´s so funny? Galería Marsh, Richmond,  Virginia; Arful Jesters, Centro de Pintura Ciudad de Nueva York (también en el Museo Brattleboro, Brattleboro, Vermont), Artful Jesters Pence Gallery, Davis, Ca. 2007, y Westward Ha! — Visual Wit in the Wild West, Calgary, Alberta, Canadá. Las publicaciones de  Nicholas Roukes incluyen Arte Sinéctico, Davis Publications, 1982; Diseño Sinéctico,1988; Davis Publications; Humor en el arte, Davis Publications ,1997; Artful Jesters, Ten Speed Press, 2003. (por favor visite www.abebooks.com por un listado adicional de libros de Nicholas Roukes, particularmente por aquellos que ya no se imprimen y aún están disponibles).



EL PENSAMIENTO CREATIVO.

Método de trituración de la idea con verbos que expresan ideas de cambio: LA LISTA DE ROUKES

- SUSTRAER: Simplificar, omitir, mover ciertas partes o elementos. Sacar algo fuera de contexto, comprimirlo o hacerlo más pequeño. Pensar: ¿qué se puede eliminar, reducir?, ¿qué norma puedes romper?, ¿cómo puedes simplificar, abstraer, estilizar o abreviar?

- REPETIR: Repetir una forma, un color, imagen o idea. Reiterar, duplicar de algún modo. Pensar: ¿cómo puedo controlar los factores de aparición, repercusión, secuencia y progresión?

- COMBINAR: Poner las cosas juntas. Conectar, unir, mezclar. Combinar ideas, materiales y técnicas. Pensar: ¿qué clase de conexiones se pueden hacer desde diferentes modos, cuadros de referencia y otras disciplinas?

- AÑADIR: Extender, expandir, avanzar o anexionar. Magnificar. Pensar: ¿qué más puedo añadir a la idea, imagen, objeto o material?

- TRANSFERIR: Mover el tema a una nueva situación, entorno o contexto. Adaptar, ubicar de nuevo. Poner el tema fuera de su entorno natural. Traspasarlo a un diferente contexto social, político o geográfico. Mirarlo desde un punto de vista diferente.

- PONERSE EN SU LUGAR: Si el tema es inorgánico o inanimado, pensar como si tuviera cualidades humanas. Meterse uno mismo en el tema.

- ENFATIZAR: Crear contraste y fuerza. Expresar con claridad. No dejar
“medias tintas”.

- ANIMAR: Movilizar las tensiones visuales y psicológicas. Aplicar factores de repetición, serialización o narración. Dar vida a los temas inanimados.

- SUPERPONER: Superponer ideas similares o imágenes, solapar.
Superponer diferentes elementos desde diferentes perspectivas o periodos de tiempo. Combinar percepciones sensoriales (color, sonido...). Pensar sincrónicamente: ¿qué elementos o imágenes de diferentes apartados de referencia se pueden combinar en uno simple?

- CAMBIAR DE ESCALA: Engrandecer o empequeñecer el tema.
Cambiar la proporción, el tamaño, las dimensiones o series graduadas.

- SUSTITUIR: Cambiar o reemplazar. Pensar: ¿qué otra idea, imagen, material o ingredientes se puede sustituir por todo o parte del tema? ¿qué plan suplementario o alternativo se puede emplear?

- FRAGMENTAR: Separar, dividir, partir, diseccionar. Pensar: ¿qué recursos puedes usar para dividirlo en elementos más pequeños o para que aparezca discontinuo?

- AISLAR: Separar, dejar aparte. Usar solo una parte del tema. Pensar: ¿qué elemento se puede desechar o focalizar?

- DISTORSIONAR: Girar o torcer el tema, sacarlo de su verdadera forma, proporción o significado. Pensar: ¿Se puede hacer más largo, estrecho, grueso? ¿Se puede quemar, romper, someterlo a “torturas”?

- DISFRAZAR: Camuflar, engañar, encubrir. Usar como ejemplo las especies que se mimetizan. Pensar en imágenes subliminales; ¿Cómo se puede crear una imagen latente que comunique subconscientemente la idea deseada?

- CONTRADECIR: Oponer la función del tema original. Negar, pensar lo contrario. El arte satírico está basado en la observación de la hipocresía social y en los comportamientos contradictorios.

- PARODIAR: Ridiculizar, imitar, caricaturizar. Divertirse con el tema. Transformarlo en una broma. Hacer que emerja el factor humor. Pensar en referencias cómicas.

- TERGIVERSAR: Equivocarse, falsificar, mentir. Aunque decir mentiras no es considerado adecuado y aceptable socialmente, es la materia con la que están construidos los mitos y leyendas.

- BUSCAR SEMEJANZAS: (analogías): Esencialmente es el proceso de reconocer similitudes entre cosas diferentes. Las analogías son herramientas psicológicas que a un nivel más o menos consciente todo el mundo emplea. Por ejemplo, un móvil de Calder es correlativo con un árbol; ramas, hojas y movimiento. Comparar, buscar semejantes entre cosas que son diferentes. Hacer comparaciones del tema con elementos de diferentes disciplinas. Pensar: ¿con que se puede comparar mi tema? ¿qué asociaciones lógicas o ilógicas se pueden hacer?

- MEZCLAR (hibridar): El pensamiento creativo es una mezcla de “hibridación mental” en que las ideas se producen mezclando temas diferentes. Pensar: ¿qué se conseguiría si se cruzara un... con un...? Transferir los mecanismos de hibridación al uso del color, forma y estructura. Cruzar elementos orgánicos e inorgánicos así como ideas y percepciones.

- METAMORFOSEAR: Transformar, convertir, transmutar. Poner el tema en un proceso de cambio (un objeto cambiando de color) o un cambio más radical en que el tema se transforme su configuración.

- SIMBOLIZAR: Un símbolo visual es un recurso que ocupa el lugar de algo diferente de lo que es en realidad. Por ejemplo, una cruz representa un servicio de ayuda sanitaria. Los símbolos públicos son clichés que todos conocemos. Los símbolos privados tienen un significado especial solo para sus creadores. Pensar: ¿cómo se puede impregnar el tema con cualidades simbólicas?

- MITIFICAR: Construir un mito alrededor de un tema. En los años 60 los artistas pos convirtieron la Coca-Cola, las estrellas de cine, las imágenes Mass-media y otros objetos frívolos, en iconos visuales del arte del siglo XX.

- FANTASEAR: Fantasear con el tema. Usarlo como algo irreal, absurdo, monstruoso o escandaloso. Derribar barreras mentales y sensoriales. Pensar: ¿cómo se puede ampliar la imaginación? ¿Qué sería si...? (¿qué sería si los automóviles fueran de piedra? o ¿qué sucedería si la noche y el día ocurriesen simultáneamente?).




1 - A. Moles, L’Affiche dans la societé urbaine (1969), citado por M. Ragon en L’Art: pour quoi faire? (1971) p. 58

sábado, 27 de julio de 2013

Libros de artista


Todos sabemos a qué nos referimos cuando hablamos de "libro-objeto" o "libro de artista". Algo así como un libro intervenido y trabajado manualmente al punto tal que pierde su finalidad como instrumento de difusión de textos para transformarse en una obra de arte.[i]


Para saber si un libro de artista es un libro de artista basta con tomarlo en las manos . Él afirmará su condición, él se impondrá como tal. Él existe como excepción de forma inequívoca . Su página o no página devolverá la mirada. El gesto de abrir un libro es el gesto de abrir los ojos y de percibir. Paulo Silveira. 2008


En el siglo XX el libro se convierte en soporte de variadas manifestaciones artísticas. Podemos encontrar muchos intentos de definir al Libro de Artista, formato híbrido que se encuentra en una zona de intersección de diferentes disciplinas, campos e ideas. Por la amplitud de posibilidades que brinda se hace difícil hacerlo con exactitud. El libro de artista es una obra que parte de la bidimensionalidad de la página, pero se construye en la tridimensión del objeto.

Carrión definía, en 1979, en el ensayo Bookworks Revisited: “un libro es una estructura tridimensional, un mensaje a través de un soporte secuencial”; y en The New Art of Making Books, en 1975, afirmaba que: “El libro más bello y perfecto del mundo, es un libro de hojas blancas”. Manifiesta que la clave de hacer libros de este modo no estaba en su marginalidad, ni en el fetichismo de la pieza única, sino en lo que negaban, en el desengaño del que eran fruto, en su potencial de amenaza.[ii]


 Algunas características que lo diferencian del libro ilustrado o del libro de arte son:
-          Es concebido por uno o más artistas como obra de arte que utiliza el libro como soporte material, resignificando un libro ya editado (reciclándolo o interviniéndolo) o elaborando una creación totalmente nueva. En palabras de Antonio Gómez: El creador de libros-objeto, hace libros, utiliza eficientemente las posibilidades espaciales de la página, explota su potencialidad táctil y propone formas, medidas y colores adecuados. Es el único responsable de que el libro alcance a ser un hecho real.[iii]
-          Integra imagen y texto en un espacio secuenciado de lectura: algunas veces puede ser más cercano a lo literario con predominio del texto, en otros casos son juegos visuales o táctiles en los que predominan las texturas y las formas en una composición estética.
-          Es una obra original que utiliza  diferentes medios de realización y producción: pintura, dibujo, grabado, fotografía, textos impresos o manuscritos, collage, plegados y troquelados son algunas de las alternativas posibles de trabajo.
-          Puede ser  único o seriado: como obra única el libro de artista no se edita ni se multiplica, es un ejemplar único. En el caso de los libros seriados, pueden ser realizados manualmente, haciendo copias del  primer modelo, o pueden editarse con técnicas de reproducción mecánica, ya sea artística o industrial.
-          Apela a la participación del lector-espectador, que al manipular y leer el libro introduce el factor temporal.
-          Los formatos y apariencias pueden ser muy variados, un libro de artista puede ser muy pequeño o superar la escala humana, agigantándose y apropiándose del espacio como una instalación.

Más allá de cualquier clasificación posible, los libros de artista son obras híbridas que permiten múltiples abordajes, tanto en su elaboración como en su lectura.

Es decir, “un libro” que en su origen es contenido y contenedor desde el sentido mismo de su creación, implica ese entrecruzamiento donde el libro se manifiesta como espacio y que la “máquina” secuencial se pone en marcha cuando creador y usuario detonan dicha relación. El creador dispone “un contenedor”, el lector compone “un contenido”. El momento-espacio se revela. Y la autonomía originaria del libro se expresa de manera plena cuando contenido y contenedor pueden sostenerse sin mediaciones.[iv]



LIBROS DE ARTISTA
Por Juan Carlos Romero *
Cuando Stephan Mallarmé hace su poema “Un golpe de dados”, rompe con la forma tradicional de organizar el verso al modificar el cuerpo de letras en un cierto desorden, con lo que crea espacios totalmente nuevos en el texto literario.
Interviene por primera vez en el espacio blanco, lo que nos hace mirar una página, además de leerla, convirtiéndola así en un acontecimiento plástico. El mismo dice: estos vacíos asumen importancia, como un silencio en derredor que dispersa las palabras. Estos poemas fueron publicados por primera vez en 1897.
Marcel Duchamp visita Buenos Aires en 1918 y le escribe a un amigo para que le envíe ejemplares del poema de Mallarmé y poder venderlos aquí. Esto no se produce, ya que Duchamp se va cansado de la ciudad, a la que encuentra muy provinciana.
Se preguntarán cuál es la relación entre estos dos hechos, y es necesario correrse en el tiempo para ver lo que podía estar pasando en aquel momento en los lugares donde se estaban transformando los discursos del arte.
Allí –al calor de los avances de la imprenta, la telegrafía, la velocidad de las máquinas, la presencia del automóvil–, los artistas futuristas –con Marinetti a la cabeza– lanzan el primer manifiesto, que publican en la página de un diario.
Sacan la obra del espacio tradicional del arte, la llevan a la calle y además –en un segundo manifiesto, “La imaginación sin hilos y las palabras en libertad”– se proponen jugar con las palabras ahora con más vehemencia que Mallarmé.
A ellos los siguen los futuristas rusos, y de esa manera comienza un sistema de redes que ya no se interrumpirá más, dando la posibilidad a los artistas de comunicarse eludiendo el sistema de galerías.
Sin necesidad de contar toda la historia de lo que fue pasando en estos últimos ochenta años hasta llegar a este texto, podemos decir que en forma vertiginosa se fueron plantando los hitos de los cuales podemos enumerar fundamentalmente a los dadaístas y a los surrealistas, con obras que difícilmente se hubiesen podido clasificar dentro de una tradicional división de la pintura, escultura o grabado. Quizá sea necesario volver a recurrir a Duchamp, saber que en 1934 coloca en una caja antecedentes de su obra El gran vidrio y algunas de sus pinturas cubistas, y así compone La caja verde, con una tirada de 300 ejemplares, que para algunos significó la creación del primer libro de artista.
¿Cuál es la relación del Duchamp que quería traer a Buenos Aires veinte años antes los poemas de Mallarmé con esta caja/valija que con su ironía permanente llena de fragmentos de trabajos anteriores sin un orden y con el azar como filosofía, que lo acompañará en todas sus apariciones posteriores?
Vuelve a aparecer el fantasma de Mallarmé y recordamos que este artista había proyectado un libro al que llamó El libro, y su idea era que no tuviera comienzo ni fin, que todo fuera posible de intercambiar, hojas sueltas que el espectador pudiera permutar, o mejor dicho conmutar, de tal manera que el discurso siempre iba a tener un sentido completo.
Todo se va convirtiendo en una compleja red de acontecimientos, conceptos, ideas y propuestas de las cuales bebieron y en las cuales estuvieron inmersos estos artistas como fruto de la situación de la cultura, la ciencia y la técnica de la época.
Así fue como en los años ’60 se empezaron a hacer libros de artistas impresos, con la ventaja que daba la aparición de la impresión rápida y de bajo costo de la máquina offset.
Además de la presencia de la fotografía, el desarrollo del cine, las primeras computadoras y la televisión facilitaron la transformación de los libros de artistas en su aspecto técnico como en su propuesta estética.
Al inicio de ese período se ubican dos artistas: un alemán, Dieter Roth, y un norteamericano, Edward Ruscha, quienes hicieron los primeros libros de artistas asociados a las posibilidades que brindaba la tecnología de la época.
A partir de entonces podemos hacer un extenso inventario de las distintas posibilidades de los libros de artistas.
En ese rico período se fueron incorporando nuevas formas de expresión y nuevos artistas a esa corriente, y es así como en Nueva York Ray Johnson, en 1965, creó la “Escuela de Arte por Correspondencia”, que finalmente se transformaría en el Arte Correo, al cual también se integraron los artistas que creaban libros de artistas.
Se incorporó además un movimiento de artistas llamado Fluxus, cuyo programa –influido por el músico John Cage– es provocar el cambio más profundo utilizando manifiestos, tarjetas postales, posters, libros y cajas. Se estacan entre estos trabajos los de Joseph Beuys y Yoko Ono.
Quizá nos ayude a definir qué es un libro de artista Huy Schraennen, que en 1981 ya anticipaba que “el libro de artista es una obra de arte. El libro de artista no es un libro de arte. Frecuentemente se agrega esta confusión: que son libros bellamente ilustrados, libros realizados con técnicas extravagantes, libros con una cubierta espectacular, libros realizados por artistas, libros de formato inusual, libros redondos, triangulares y en relieve, libros de aspecto artesanal, libros realizados con materiales poco usuales. El libro de artista sólo existe cuando es concebido y no puede existir más que como libro”.
Ahora se podían enviar obras por correo. Se podían organizar libros a distancia. Se cumplía el sueño de los artistas románticos. Era el principio de la liberación de los museos, las galerías, los críticos y los marchands. Para eso se abrieron librerías que comienzan a vender la obra de estos artistas y no es conveniente olvidar que esta posibilidad fue impulsada siempre por los propios artistas, que fueron trabajando en los libros de artistas.
Tenemos que mencionar que, en nuestro país, un plástico que comenzó con las publicaciones de artista y desarrollo de Arte Correo fue Edgardo Vigo, que creó en esa época la revista Diagonal Cero, hecha sólo con trabajos impresos por los artistas, y que generó además entre algunos artistas locales el interés por el arte correo.
En esa misma época, Margarita Paksa presentó en el Di Tella su poema fónico “Santuario del sueño”, y en el mismo lugar Luis Camnitzer y Liliana Porter realizaron una secuencia de envíos por correo simultáneos. Otro artista pionero que inició estas experiencias fue Alfredo Portillos, que en 1972 hizo una caja a la que denominó Serie de los jabones.
¿Cuál es el futuro del libro de artista? ¿Cómo fue la reacción de los artistas de cada época a los avances de la tecnología?
Quizás en esas dos preguntas están las respuestas.
Hoy, el libro de artista está tomando las herramientas que le aseguran un público interesado por ese nuevo camino que le ofrece la tecnología.
Ahora está el camino electrónico que –sin saberlo conscientemente– proponían Mallarmé y Marinetti: la comunicación a distancia, la conmutación y la relación emisor/receptor simultánea. Aquella conmutación que soñó Mallarmé con su obra abierta ya puede ser realidad. La infografía, el CD-Rom, el correo electrónico, el telefax, la World Wide Web, se presentan hoy como nuevas formas de producción, interacción y distribución de la obra.
Los artistas siguen trabajando en el libro de artista por los más diversos caminos. Sería imposible hacer un inventario de las formas y los contenidos de los libros de artistas. Se han inventado varias formas de definirlos; cada vez que se quiere rescatar a algunos plásticos como modelos, se deja algo afuera. La democratización de la obra de arte se va haciendo cada vez más amplia, y el medio más idóneo para producirla es el libro de artista, mejor dicho, son los artistas que se han volcado a esta forma de expresión.
Ya hay museos que se disputan obras de artistas históricos: quizá puedan hacerlo porque la creación hoy pasa por otro nuevo lugar. Pasa por otras formas y por los nuevos contenidos de la obra que en el libro de artista son inseparables.
Me queda una duda: qué hubiese pasado si Duchamp se quedaba en Buenos Aires y le enviaban aquellos ejemplares del poema “Un golpe de dados”.

Violencia, 1977, de Romero. Libro de artista. Colección Biblioteca del MoMA.
* Artista. Co-autor, junto con Fernando Davis y Ana Longoni, del libro Romero, sobre su propia obra desde los años ’60 hasta el presente, que acaba de ser publicado por Fundación Espigas en edición bilingüe de 368 páginas. El texto –que integra el libro– fue publicado en julio de 1997: “Acerca del libro de artista”, Nolix Anitnegra. Boletín informativo de Xylon Argentina, Año 6, Nº 18, Buenos Aires.



[i] PADÍN, C. El libro en tanto soporte artístico.[en línea] [Consultado 1/8/2013] Disponible en: <http://www.escaner.cl/escaner75/acorreo.html>

[ii] ESPINOSA, C.H. Ulises Carrión: De nuevo el nuevo arte de hacer libros [en línea] [ Consultado el 1/8/2013] Disponible en: <http://revista.escaner.cl/node/6849 >

[iii] GÓMEZ, A. Del lenguaje visual al libro-objeto.[en línea] [Consultado el 3 de julio de 2013] Disponible en: <http://librodeartista.ning.com/group/historiateoriayargumentos/forum/topics/del-lenguaje-visual-al>
[iv]  ESPINOSA, C.H. Ulises Carrión: De nuevo el nuevo arte de hacer libros [en línea] [ Consultado el 1/8/2013] Disponible en: <http://revista.escaner.cl/node/6849 >


TEXTOS:

- Ulises Carrión
EL NUEVO ARTE DE HACER LIBROS

LINKS:

Parte 1

Parte 2

- Clemente Padín
EL LIBRO EN TANTO SOPORTE ARTÍSTICO

LINK:

Clemente Padín

- Johanna Drucker
EL LIBRO DE ARTISTA COMO IDEA Y FORMA

LINK:
http://www.milpedras.com/es/noticias/52/el-libro-de-artista-como-idea-y-forma/


EJEMPLOS DE PROYECTOS REALIZADOS:

- Enrique Tomás Calderón - UNIVERSIDAD DE CASTILLA LA MANCHA
EL LIBRO DE ARTISTA EN LA ERA DIGITAL

LINK:
http://www.ultranoise.es/dossier/memoria_final.pdf

-Horacio Beccaría –Diego Garay –Lorena Gago –
Alicia Valente –Guillermina Valent - UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA PLATA
EL LIBRO DE ARTISTA COMO EXPERIENCIA ARTÍSTICA DE INTERFACE

LINK:
http://www.fba.unlp.edu.ar/news/SCYTEC/PDF/BECCARIA.pdf

BLOGS:

http://www.liquidocomoeltiempo.blogspot.com.ar/

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